Lucas Marcos Barquilla

Escultura

Lucas Marcos Barquilla (Madrid, 1998) es artista visual e investigador. Su trabajo se centra en el estudio de las transformaciones en la estructura productiva y cómo estas influyen en la percepción del cuerpo.

En su producción conviven elementos anatómicos, ergonómicos y médicos, generando estructuras o cuerpos escultóricos en los que aparecen constantemente nociones de sujeción, tensión, recuperación, equilibrio, inestabilidad, fragilidad o dureza. Estos lenguajes configuran un vasto imaginario desde el que se articula una poética material, en la que la cerámica adquiere un papel central como superficie y como cuerpo: una materia que, al mismo tiempo, conserva, endurece y fija la forma. Las piezas cerámicas conviven con otros elementos como partes de un cuerpo roto, fragmentado y endurecido.

Graduado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, cuenta con un Máster en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual impartido en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Ha mostrado su trabajo en instituciones, galerías y espacios como Sant Andreu Contemporani (Barcelona), Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, Sala Amadís (Madrid), Galería El Chico (Madrid), Espacio Valverde (Madrid) o Malpaís (Barcelona), entre otros. Ha sido reconocido con premios y convocatorias como Circuitos de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid XXXVI (2025), Premio Miquel Casablancas (2024, 2026), Premio WE:NOW Artes Visuales (2024) o Ayudas Injuve a la Creación Joven.

Statement

Mi trabajo se desarrolla en torno a las relaciones entre cuerpo, estructura y producción material. A través de la escultura y la cerámica, utilizo referencias anatómicas, médicas y ergonómicas para construir piezas donde lo corporal aparece atravesado por nociones de tensión, contención, fragilidad y resistencia.

Me interesa cómo el cuerpo puede entenderse tanto como organismo como estructura funcional, y cómo los materiales son capaces de registrar procesos de presión, desgaste y transformación. La cerámica ocupa un lugar central en mi práctica por su capacidad de conservar, endurecer y fijar la forma, manteniendo al mismo tiempo una dimensión física y vulnerable.